Albóndigas de merluza con almejas.

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“Aquí  me pongo a  contar  motivos  

  de un sentimiento  que   no  se puede explicar….”  

Andaba  mi  buen padre preocupado por las estragos que  el  cambio  a la ciudad estaba causando a  su descendencia , su  hijo  mayor  se   había pasado a las  filas del eterno rival, que  no  enemigo,  y  temía  que pudiera pasar algo  similar conmigo. Para  evitar males mayores tomó una decisión, sabia a tenor del resultado, llevar a su  hijo  pequeño, o sea  yo,  al Vicente  Calderón a ver la final de la Copa Intercontinental  contra  el Independiente de  Avellaneda  de Bochini  y Bertoni.  Recuerdo  ese primer partido como si  estuviese ocurriendo ahora, la  entrada al estadio, ” con mi papá de la  mano…  ” , el gentío, la algarabía y , sobre  todo  , la sensación de querer  formar parte  de aquello . No sé  si  fue la   épica victoria atlética,  el mágico ambiente   que  mis párvulos ojos contemplaron esa noche de  abril de  1975 o quizá  simplemente  el destino , los que hicieron posible que  iniciase una relación difícilmente  explicable,  fuera de toda lógica si te paras  a analizarla desde una lógica cartesiana  donde  no  cabrían  los sentimientos y que,  quizá, no  todo  el mundo pueda  entender.

 

Os podría  contar  que en ese lugar  vi a señores vestidos  de jugadores , Gárate en primera persona, corceles  que  galopaban por la  banda  con el  balón pegado a sus pies como  Futre , a Dirceu , mago de otra tierra y  a un sabio de la  vida  que se llamaba Luis, Aragonés de apellido . Allí pude  ver  a los mejores  jugadores del mundo , viví triunfos inolvidables  pero  también   travesías  en el desierto  y zozobras contra escuadras olvidadas que  hacían la  vuelta a  casa un largo y   pesaroso peregrinaje de ayes y lamentos más  propios de la Santa Compaña que  de una mortal  condición…..                        ”  a mí me ponen las  rayas  , canallas, de los  colchones …”

 

Allí fui   con mi  hijo  como  yo  fui  con mi padre , sin necesidad de explicar  nada , tardes de sábado y  domingo, días de  sol y  nubes,  de nieve y lluvia, días de  frío  y  calor, tardes de anónimos vecinos de pasillos y  escaleras, reparadores  bocadillos en el  medio tiempo,  liturgias  cíclicas casi  siempre acompañado de uno de esos  hombres buenos que Dios pone en  tu vida para  que te ayude y  vigile, el  buen Jesús y  sus niñas.

Hace poco , un 22 de mayo,  se cerró esa etapa, el  equipo  ganó como  aquel primer  día, hubo  fiesta y  aplausos, discursos, fastos y celebraciones,  pero  también  se vieron , muchas, lágrimas furtivas y  miradas pensativas donde se podían ver historias de media  vida, aquel pase desde esa banda , ese  remate en esta  portería, te  acuerdas de …… . Otro de los pedacitos del puzzle de la vida se había colocado.

Para  entender lo que  pasa

      hay que  haber llorado dentro  

            del  Calderón , que es mi casa …”

 

El plato de hoy llevaba   tiempo con ganas de hacerlo , un día  cayó en mi mano un  libro de recetas de  antiguas sociedades gastronómicas vascas y desde que  leí la  receta anduve buscando el  momento de prepararla, pocos  días mejores  que  el  de hoy para ello.

Tiempo de  elaboración : Una  hora   y  cuarto  aproximadamente.

Nivel de  dificultad : más fácil de lo  que  parece , cuarto y  mitad de  dificultad.

Para  entenderlo  bien  os dejo  este vídeo.

Ingredientes para  seis   personas.

 

  •  Un cogote  de  merluza de un kilo aproximadamente, limpio  de espinas  , pieles o  tegumentos.
  • Medio  kilo de almejas.
  • 3  puerros .
  • 2 cebolletas.
  • 2/3  dientes de ajo.
  • Una  cayena .
  • Perejil.
  • Vino  blanco.
  • 2 huevos , uno  para  rebozar y    otro para  hacer las  albóndigas.
  • Miga de pan rallada, a ser posible  de  pan  tipo candeal.
  • Agua   y  sal.

Elaboración

  1. Limpio   y   pico  finamente  los  ajos , las cebolletas y  los puerros.
  2. Pongo  en una tartera dos cucharadas de aceite y  añado las verduras  con  la  cayena, rehogo  a  conciencia durante   15 minutos , si  veo  que  se pegan añado  pequeñas  cantidades de  agua  hasta  conseguir la  textura  deseada. Reservo. 

  3. Pongo  la  merluza  en  una cazuela a  hervir   con  un ramillete de  perejil y  un chorretón de vino  blanco   Cuando  rompa  hervir  , lo  dejo durante  aproximadamente un minuto  ,  se retira entonces y  se  deja templar.
  4. Una   vez  templado  saco la  merluza y  guardo  el  caldo  . 

  5. Hago  migas la   merluza mezclándola con la  mitad  de la  verdura  que  he  pochado  anteriormente. Añado la miga de pan que previamente  habré preparado.
  6. Añado  dicha  mezcla  a un bol  donde  he batido un huevo  añadiendo  un  poco  de sal y  perejil, mezclo a conciencia. 

  7. Comienzo a   preparar  las  albóndigas y voy  echándolas  a   un bol  donde  he batido  el otro  huevo  dejando  que  se  empapen bien .
  8.  Pongo  aceite en  una sartén  y  cuando esté caliente  voy  friendo las  albóndigas  en  pequeñas  tandas , reservo las mismas  en  papel  absorbente. 

  9. Mientras  acerco al  fuego la  tartera donde está  la otra  mitad de la  verdura pochada , añado  otro  chorretón de  vino y  dejo hervir  un par de  minutos añadiendo  entonces  el  caldo donde herví la   merluza y   dejo  hacer  durante   5 minutos a  fuego medio.
  10. Paso la salsa  por un  pasapurés y  añado las  albóndigas. Dejo  hervir     durante un par de  minutos  moviendo  constantemente la cazuela 

  11. Añado las almejas , espolvoreo perejil  , tapo   , dejando  que  cuezan durante  el  tiempo  necesario   para  que  se abran las mismas, unos  tres o  cuatro  minutos 

  12. Emplato y  a  disfrutar.                                      IMG_2316

 

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5 respuestas a Albóndigas de merluza con almejas.

  1. Laura dijo:

    No sé si lo haré porque no soy muy de merluza, pero la entradilla y la puesta en escena sublimes

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  2. Nuria dijo:

    Hola Agus. La verdad es que he entrado para pedirte que me confirmaras el día del cumpleaños de Mar y tu blog me ha seducido completamente. Qué fabulosas tus recetas y que especiales los relatos con las que las acompañas. No he podido dejar de leerte en un buen rato !Me ha entrado un hambre…! Jajaja ! Absolutamente seductoras tus palabras y tus platos! Y además yo soy una de las privilegiada s que tiene la suerte de que le hayas dado de comer muchas veces. Cada una de ellas, imborrable. Como esas verduras de Nochevieja, el fantástico pastel de carne o ese paté de berenjenas que quita el sentío…. gracias por tanto, querido Agus

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  3. GPG dijo:

    Dan ganas de hacerse del atleti. Tenéis la épica

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